La peor manera de perder… y sin revancha
En el fútbol no hay peor excusa que los manidos tópicos. La manida mala costumbre de mirar hacia el exterior cuando lo más honesto es tocarse el ombligo. España está fuera de los Juegos Olímpicos de Londres porque llegó tarde a los dos partidos que afrontó (Japón y Honduras) y porque después se cumplió lo inevitable. En efecto, España fue perjudicada porque el colegiado sintió el vértigo de señalar un penalti, que más bien pudieron ser dos, pero al igual que en el último comentario decíamos que no se debe dudar de los buenos ahora recalcamos que la excusa de la labor arbitral es una huida hacia adelante.

La selección olímpica no ha dado la talla. Este tipo de competiciones son muy traicioneras para los futbolistas de elite ya que ante la ausencia de las grandes estrellas no se entra en ella con demasiada concentración. Esta España no tiene nada que ver con la campeona de Europa o del Mundo. Es una selección sin diseño y que se reúne cada cuatro años. Además, muchos jugadores llegaron fundidos, después de una larga temporada. No es una coartada. Es una realidad.
Un borrón que los jugadores están obligados a llevar en su ya pesada mochila. Lo malo de la eliminación es que no hay revancha. Dentro de cuatro años casi todos habrán superado la edad permitida para participar h tendrán ese mal sabor de boca de por vida. Demasiado castigo para unos jugadores que se vaciaron sin poder demostrar el fútbol que llevan dentro. El trago de tener que jugar dentro de dos días ante Marruecos sin opciones de nada solo servirá para aumentar la acidez de la pesadilla.
Foto © Carmelo Rubio





